Viernes, Enero 20, 2017
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Cambios de fondo



Más allá de ser la noticia más relevante en una sección del estilo “Mercado de Pases”, el paso de Guillermo Rivaben como CEO de Telecom Personal a CEO del Grupo La Nación deja entrever reacomodamientos tanto en las empresas de infraestructura de comunicaciones como de medios.

 

En el caso de Personal, la partida de su actual CEO tiene seguramente que ver con lo que se viene para el Grupo Telecom, especialmente luego de que Telecom Italia vendiera su participación controlante al fondo Fintech. Es que las unidades fija (Telecom Argentina) y móvil (Telecom Personal) muestran cierto retraso ante un proceso de convergencia de servicios, redes y estructuras que es la tendencia en la industria a nivel global. No sería ilógico pensar entonces que Fintech tenga entre sus planes acelerar este proceso de convergencia que hará más eficiente a la compañía que adquirió recientemente. Una empresa convergente que requerirá de un CEO y no dos. A su vez, sería natural que el fondo quiera ubicar a gente de su máxima confianza en puestos claves. De ser así, quizás puedan esperarse más partidas en los más altos cargos de las empresas del grupo, aunque probablemente éstas no se produzcan en lo inmediato. El rápido reacomodamiento de Rivaben en La Nación podría ser un indicio de que se anticipó a los cambios que se están gestando en Telecom.

Por el lado de La Nación, la contratación de Rivaben es sin dudas un hecho relevante no sólo en la historia del grupo sino también de los medios locales en general. La llegada de un hombre de la industria tecnológica habla a las claras de la estrategia del grupo ya iniciada años atrás en relación a la migración de ser un negocio editorial basado en un diario tradicional a ser un grupo de medios adaptado a la era electrónica. Deberá entonces profundizar la transformación. En el ínterin, seguramente enfrentará opiniones divididas: aquellos que creen que ser un outsider será positivo ya que vendrá con ideas frescas, no atadas al pasado y aquellos que lo mirarán con recelo por no ser “del palo”. Con el tiempo se verá quién tiene razón. Pero los optimistas podrán tomar el ejemplo de Lou Gertsner, quien dio vuelta a IBM cuando esta estaba en crisis en los años 90, proviniendo de un “fabricante de galletitas”, como era Nabisco. Sin visiones subjetivas, merece el beneficio de la duda. O, dicho más en criollo, en la cancha se ven los pingos.

Fuente: Carrier y Asoc.