Viernes, Enero 20, 2017
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"Hay que integrar al tejido laboral a las personas con discapacidad intelectual"

Organizaciones sociales, sectores sindicales y empresariales se reunieron ayer, como expresó el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada, en el cierre del encuentro organizado por su cartera, "para afianzar aún más la igualdad de trato y la no discriminación en el trabajo". Bajo el título de "La negociación colectiva como vía para la ampliación y consolidación de derechos. Las personas con discapacidad intelectual y las estrategias para su inclusión laboral", se discutió cómo generar que permitan a esas personas integrarse más y mejor en la esfera laboral.

"Como se trata de un proceso que venimos llevando a cabo, de promover la mejora de los contenidos en la negociación, un tema como este resulta insoslayable: es necesario que personas con discapacidad intelectual integren el tejido laboral", dijo Tomada, en una reunión de la que también participaron Álvaro Ruiz, subsecretario de Relaciones Laborales; Matías Barroetavaña, subsecretario de Políticas de Empleo y Formación Profesional, y representantes de organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la integración de las personas con discapacidad intelectual, como DISCAR (Inclusión con Compromiso para Todos) y la Asociación Síndrome de Down de Argentina (ASDRA), además de universidades públicas y privadas, sindicatos y empresas.

"La idea de esta jornada tiene que ver con volver más visible un problema que padecen muchas familias, que tiene que ver con la no inclusión en el ámbito laboral de un chico con capacidades diferentes. La sociedad crece, se diversifica, y debemos contar con nuevas categorías para incluir a todos y todas", señaló Ruiz a Tiempo Argentino. Fue esta una de las conclusiones más fructíferas del encuentro, expresada por Marta Mendia, de la fundación DISCAR, y Pablo Poza, de ASDRA, quienes coincidieron en que "muchos estudios muestran los beneficios de incluir a los chicos, además de que es una obligación por ley. Una vez que todos entendamos esto, instituciones como las nuestras, que colaboran para unir a las empresas con esta demanda laboral, desaparecerán, porque ya no tendremos la función que hoy lamentablemente sí tenemos."

Según el ministro Tomada, vive en la Argentina alrededor de 1 millón de personas en edad laboral que padecen algún grado de discapacidad, y cuyas aptitudes para el trabajo son mucho más valoradas que en el pasado. En esa línea, el titular de ASDRA puntualizó que "en las últimas décadas, las personas con síndrome de Down han extendido 20 años su vida, y su IQ (cociente intelectual) se ha incrementado en 20 puntos, lo que está logrando su inclusión creciente en la sociedad."